Tsunami empresarial
De repente, desde el gobierno y todos sus medios de comunicación, se nos afirma que, por un pelo, estamos siendo, no la “copia feliz del Edén”, sino que… ¡el Edén!
Desde luego, los que la llevan, tienen sobradas razones para sentirse en el Paraíso.
Todo lo que a nosotros nos falta y aqueja, a ellos no solo les sobra, no lo necesitan, por ser, así como el aire, el sol y el agua, cosa dada. El mejor ejemplo es el Piñeira, que con dos mil millones de dólares en su cuenta de ahorro, si se pudiese, podría vivir 600 veces, 80 años, con un sueldo mensual de 2. Millones de pesos. Ahora, si “quiere vivir menos de 600 veces” puede darse un “salario” de 100 millones mensuales y vivir 12 veces, 80 años.
Y esta realidad, vivir sobre los cien años a todo trapo, es la de todos aquellos que mangonean la patria. Por tanto, asegurarse de que esto no cambie, es su motivo principal.
Sobre todo, agarrar firmemente el timón para hacer de cada oportunidad, un “negocio redondo”.
